domingo, 5 de mayo de 2013

REFLEXIÓN BLOQUE 1


REFLEXIÓN BLOQUE 1 “LIBROS INFANTILES DE AUTOR. ANÁLISIS Y SELECCIÓN”

En este primer bloque hemos trabajado algunos conceptos básicos de la asignatura. Desde la diferencia entre libro (el formato) y cuento (relato breve que puede ser infantil o de adultos), pasando por la definición de literatura, sus características y evolución histórica, para terminar centrándonos en la literatura infantil y en cómo analizar y seleccionar un buen libro de cara a nuestra futura labor como maestros de Educación Infantil.
Para que una obra pueda ser considerada literaria debe cumplir cuatro características fundamentales:
  •   Tener intencionalidad artística. La literatura es el arte de la palabra y, como tal, la primera intención del autor debe ser la de crear arte, es decir, intentar provocar una emoción en quien la recibe.
  •    Ser ficción: algo que no ha pasado o que se basa en una realidad ficcionada por el autor.
  •    Pertenecer a uno de los tres géneros literarios: prosa, verso o teatro.
  •   Usar una de las funciones del lenguaje: la función estética o poética.
Estas características nos sirven de guía para distinguir entre literatura y paraliteratura. Los textos paraliterarios son aquellos que no se pueden considerar literatura porque les falta principalmente alguna  de las dos primeras características, la intención o la ficción. En el caso de la literatura infantil, considerada como aquella que va destinada a niños de hasta 12 años, debemos tener cuidado de no confundirla con los textos paraliterarios. Éstos últimos  pueden ser de dos tipos: de carácter didáctico (ej: Teo, Babar, La pequeña oruga glotona) o de carácter moralizante, porque intentan inculcar valores al niño (ej: las fábulas).

Esta es una de las cuestiones de este bloque que más complicada me ha resultado. Mi experiencia previa con la literatura infantil se limita básicamente a la que llevo a cabo con mis hijos, ya que todavía no he hecho prácticas en el aula. Creo que puedo decir que mis hijos tienen una buena biblioteca en casa, es algo en lo que he puesto mi empeño, así como en leerles todos los días antes de acostarse. El problema es que lo tenemos todo mezclado. Nunca me había parado a pensar en que unos libros se pudieran considerar literatura y otros no; que “La pequeña oruga glotona”, que ha sido uno de sus grandes éxitos, tenga carácter didáctico es algo que me ha costado mucho asimilar. Reconozco que ahora los elijo desde otra perspectiva y lo mismo tendré que hacer si algún día llego a ser maestra.

Volviendo a la literatura, vimos que a lo largo de la historia se han dado dos tipos distintos. Por un lado, la literatura folclórica que fue pasando de boca en boca hasta que, en los siglos XVIII y XIX, determinadas personas decidieron ponerla por escrito para que no se perdiera. A este tema dedicaremos el siguiente bloque. Y, por otro lado, la literatura culta que empieza en la Edad Media y en la que podemos encontrar dos tipos de textos escritos para niños: los exemplarios, que eran historias breves que servían de ejemplo para que el niño aprendiera, y los castigos,  historias en los que los protagonistas recibían castigos horribles y exagerados por hacer algo mal.  Ambos eran textos paraliterarios con carácter moralizante.

Tenemos que esperar hasta los años 80-90 del siglo XX para encontrar verdadera literatura infantil, creada para que los niños disfruten sin que tengan que aprender algo. Es una literatura creada respetando al niño, centrada en sus intereses, no en los de los adultos. En el segundo boom, en los 90, aparecieron los álbumes de imágenes y las ilustraciones cobraron mucha importancia. A mí, personalmente, es una de las cosas que más me atrae de los libros infantiles de ahora; hay ilustraciones que son verdaderas obras de arte. De esta época son algunas de las principales editoriales especializadas en literatura infantil.

También vimos los distintos géneros de la literatura infantil, destacando la narrativa frente al teatro o la poesía. Del teatro sólo decir que no existe en infantil por lo difícil que resulta su lectura y porque resulta más fácil transmitir mediante la narración que mediante el diálogo. En cuanto a poesía, hay que destacar la figura de Gloria Fuertes que supuso un cambio al acercarla a los niños. Escuchándoles y fijándose en la literatura anglófona creó una poesía cercana y atractiva para ellos. Ella es uno de los pocos recuerdos de la niñez que tengo relacionados con la literatura. Este año es el 15 aniversario de su muerte y han publicado una edición especial sobre ella.

Y, con todos estos conceptos claros, pasamos a ver la parte más práctica de este bloque, en la que aprendimos lo que debemos tener en cuenta a la hora de seleccionar un libro. Esto sí que fue una sorpresa para mí, ya que me esperaba esta asignatura como algo parecido a cuando había estudiado literatura en el colegio, enfocado a la evolución histórica y al estudio de los distintos autores. Pero está claro que algo tan importante como una biblioteca en un aula de infantil pierde todo su sentido si no se hace con criterio, y para ello es fundamental saber elegir los libros que tendrá.

Para poder hacer una buena selección es imprescindible saber cómo son los niños en función de su edad. Debemos conocer el momento evolutivo en que se encuentran en cuanto a su desarrollo cognitivo, emocional y lingüístico.  A partir de aquí analizaremos si los distintos aspectos del libro se adaptan a dicho momento evolutivo. Analizaremos por un lado el formato, fijándonos en el aspecto externo, las ilustraciones y el tipo de letra, y por otro lado el contenido, es decir, el tema, la estructura, los personajes, el lenguaje y los valores o contravalores que aparecen. Con todo ello concluiremos si el libro es adecuado o no para nuestros niños y los temas que podemos trabajar con él.

Como futuros maestros otra de las cosas que debemos tener en cuenta es la importancia que tiene mantener nuestra biblioteca actualizada, ya que el mercado de la literatura infantil está en continuo movimiento. Para ello, y esto ha sido otro de los puntos complicados para mí, hemos tenido que buscar enlaces que nos sirvan para estar al tanto de las novedades y poder así renovar  y actualizar nuestro material.
Lo que para mí hasta ahora era  solamente  algo con lo que pasar un buen rato con mis hijos y que me ayudara a inculcarles el gusto y el placer de sumergirse en historias nuevas o conocidas a través de los libros, se ha convertido en lo que será una de mis principales herramientas de trabajo si algún día llego a ser maestra.  

1 comentario:

  1. Perfecto.

    No te agobies con la diferencia entre iteratura y paraliteratura. En muchos casos, se trata de la forma en que se trabaje el libro. Hay maestras que tratan los textos literarios como paraliterarios pretendiendo que los niños saquen moralejas o enseñanzas prácticas... o, lo que es peor, dándoselas ya elaboradas.
    Un bien libro, sea literario o paraliterario, es un material ideal para acercar la literatura y los libros a los niños.

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