REFLEXIÓN BLOQUE 1
“LIBROS INFANTILES DE AUTOR. ANÁLISIS Y SELECCIÓN”
En este primer bloque hemos
trabajado algunos conceptos básicos de la asignatura. Desde la diferencia entre
libro (el formato) y cuento (relato breve que puede ser infantil o de adultos),
pasando por la definición de literatura, sus características y evolución
histórica, para terminar centrándonos en la literatura infantil y en cómo
analizar y seleccionar un buen libro de cara a nuestra futura labor como
maestros de Educación Infantil.
Para que una obra pueda ser
considerada literaria debe cumplir cuatro características fundamentales:
- Tener intencionalidad artística. La literatura es el arte de la palabra y, como tal, la primera intención del autor debe ser la de crear arte, es decir, intentar provocar una emoción en quien la recibe.
- Ser ficción: algo que no ha pasado o que se basa en una realidad ficcionada por el autor.
- Pertenecer a uno de los tres géneros literarios: prosa, verso o teatro.
- Usar una de las funciones del lenguaje: la función estética o poética.
Estas características nos sirven
de guía para distinguir entre literatura y paraliteratura. Los textos
paraliterarios son aquellos que no se pueden considerar literatura porque les
falta principalmente alguna de las dos
primeras características, la intención o la ficción. En el caso de la
literatura infantil, considerada como aquella que va destinada a niños de hasta
12 años, debemos tener cuidado de no confundirla con los textos paraliterarios.
Éstos últimos pueden ser de dos tipos:
de carácter didáctico (ej: Teo, Babar, La pequeña oruga glotona) o de carácter
moralizante, porque intentan inculcar valores al niño (ej: las fábulas).
Esta es una de las cuestiones de
este bloque que más complicada me ha resultado. Mi experiencia previa con la literatura
infantil se limita básicamente a la que llevo a cabo con mis hijos, ya que
todavía no he hecho prácticas en el aula. Creo que puedo decir que mis hijos
tienen una buena biblioteca en casa, es algo en lo que he puesto mi empeño, así
como en leerles todos los días antes de acostarse. El problema es que lo
tenemos todo mezclado. Nunca me había parado a pensar en que unos libros se
pudieran considerar literatura y otros no; que “La pequeña oruga glotona”, que
ha sido uno de sus grandes éxitos, tenga carácter didáctico es algo que me ha
costado mucho asimilar. Reconozco que ahora los elijo desde otra perspectiva y
lo mismo tendré que hacer si algún día llego a ser maestra.
Volviendo a la literatura, vimos
que a lo largo de la historia se han dado dos tipos distintos. Por un lado, la
literatura folclórica que fue pasando de boca en boca hasta que, en los siglos
XVIII y XIX, determinadas personas decidieron ponerla por escrito para que no
se perdiera. A este tema dedicaremos el siguiente bloque. Y, por otro lado, la
literatura culta que empieza en la Edad Media y en la que podemos encontrar dos
tipos de textos escritos para niños: los exemplarios, que eran historias breves
que servían de ejemplo para que el niño aprendiera, y los castigos, historias en los que los protagonistas
recibían castigos horribles y exagerados por hacer algo mal. Ambos eran textos paraliterarios con carácter
moralizante.
Tenemos que esperar hasta los
años 80-90 del siglo XX para encontrar verdadera literatura infantil, creada
para que los niños disfruten sin que tengan que aprender algo. Es una
literatura creada respetando al niño, centrada en sus intereses, no en los de
los adultos. En el segundo boom, en los 90, aparecieron los álbumes de imágenes
y las ilustraciones cobraron mucha importancia. A mí, personalmente, es una de
las cosas que más me atrae de los libros infantiles de ahora; hay ilustraciones
que son verdaderas obras de arte. De esta época son algunas de las principales
editoriales especializadas en literatura infantil.
También vimos los distintos
géneros de la literatura infantil, destacando la narrativa frente al teatro o la
poesía. Del teatro sólo decir que no existe en infantil por lo difícil que
resulta su lectura y porque resulta más fácil transmitir mediante la narración
que mediante el diálogo. En cuanto a poesía, hay que destacar la figura de
Gloria Fuertes que supuso un cambio al acercarla a los niños. Escuchándoles y
fijándose en la literatura anglófona creó una poesía cercana y atractiva para
ellos. Ella es uno de los pocos recuerdos de la niñez que tengo relacionados
con la literatura. Este año es el 15 aniversario de su muerte y han publicado
una edición especial sobre ella.
Y, con todos estos conceptos
claros, pasamos a ver la parte más práctica de este bloque, en la que
aprendimos lo que debemos tener en cuenta a la hora de seleccionar un libro.
Esto sí que fue una sorpresa para mí, ya que me esperaba esta asignatura como
algo parecido a cuando había estudiado literatura en el colegio, enfocado a la
evolución histórica y al estudio de los distintos autores. Pero está claro que
algo tan importante como una biblioteca en un aula de infantil pierde todo su
sentido si no se hace con criterio, y para ello es fundamental saber elegir los
libros que tendrá.
Para poder hacer una buena
selección es imprescindible saber cómo son los niños en función de su edad.
Debemos conocer el momento evolutivo en que se encuentran en cuanto a su
desarrollo cognitivo, emocional y lingüístico. A partir de aquí analizaremos si los distintos
aspectos del libro se adaptan a dicho momento evolutivo. Analizaremos por un
lado el formato, fijándonos en el aspecto externo, las ilustraciones y el tipo
de letra, y por otro lado el contenido, es decir, el tema, la estructura, los
personajes, el lenguaje y los valores o contravalores que aparecen. Con todo
ello concluiremos si el libro es adecuado o no para nuestros niños y los temas
que podemos trabajar con él.
Como futuros maestros otra de las
cosas que debemos tener en cuenta es la importancia que tiene mantener nuestra
biblioteca actualizada, ya que el mercado de la literatura infantil está en continuo
movimiento. Para ello, y esto ha sido otro de los puntos complicados para mí,
hemos tenido que buscar enlaces que nos sirvan para estar al tanto de las
novedades y poder así renovar y
actualizar nuestro material.
Lo que para mí hasta ahora
era solamente algo con lo que pasar un buen rato con mis
hijos y que me ayudara a inculcarles el gusto y el placer de sumergirse en
historias nuevas o conocidas a través de los libros, se ha convertido en lo que
será una de mis principales herramientas de trabajo si algún día llego a ser
maestra.
Perfecto.
ResponderEliminarNo te agobies con la diferencia entre iteratura y paraliteratura. En muchos casos, se trata de la forma en que se trabaje el libro. Hay maestras que tratan los textos literarios como paraliterarios pretendiendo que los niños saquen moralejas o enseñanzas prácticas... o, lo que es peor, dándoselas ya elaboradas.
Un bien libro, sea literario o paraliterario, es un material ideal para acercar la literatura y los libros a los niños.