sábado, 25 de mayo de 2013

Actividad Bloque: 3


ACTIVIDAD BLOQUE: 3

La actividad de este bloque ha consistido en escoger una de las tres estrategias vistas en este bloque para transmitir un cuento a los niños de infantil y practicarla con nuestros compañeros de clase. Para ello escogí el libro “El gato Miedoso y Bu”, escrito e ilustrado por Michael Broad  y publicado por Beascoa. El cuento trata de cómo un gato muy asustadizo, que no se atreve a hacer nada, descubre lo divertido que puede ser salir al jardín gracias a Bu, un simpático ratón que le ayuda a vencer sus miedos.  Éste ha sido uno de los grandes éxitos entre mis hijos y a mí me gusta especialmente, tanto por su texto como por sus ilustraciones. Es por esto que decidí escoger la estrategia de lectura.

Sé que ha sido una decisión muy poco arriesgada por mi parte, pero, he de reconocer que no me gusta demasiado contar cuentos, apenas lo hago con mis hijos. Siempre he disfrutado más leyéndoles un libro, cuidando la entonación, comentando las ilustraciones con ellos… Quizás es porque no me atraen demasiado los cuentos folclóricos. Soy consciente de que, como futura maestra, esto es algo  que tendré que esforzarme en cambiar.

Aunque éste es un libro que he leído infinidad de veces, esta vez el contexto iba a ser muy distinto, por lo que practiqué principalmente la manera de sujetarlo para que se pudieran ver bien las ilustraciones mientras lo leía. Otra cosa que tuve en cuenta fue fijarme bien en no exagerar la entonación y en no cambiar las voces.

Tuve ocasión de practicar cuatro veces. En la primera de ellas empecé haciéndoles preguntas sobre la portada: ¿cómo tiene la cara el gato?, ¿qué creéis que le pasa? Durante la lectura cometí el error de hacerles algunas preguntas. Mis compañeras me comentaron que podía trabajar el mirarles más después de leer las frases y que podía señalar más los dibujos para explicar las escenas.

En la segunda ocasión ya fui consciente de mi error y leí el cuento sin interactuar con ellas. Una de las sugerencias que me hicieron fue que, al trabarme con una palabra, era mejor continuar con la frase en vez de volver a repetirla. Por lo general les gustó la entonación y no me dijeron nada de que fuera necesario mirarles más.

La siguiente práctica salió bastante bien pero, en esta ocasión, me planteé si no habría sido mejor haber escogido la estrategia de “narrar con libro” para haber podido, de esta manera, interactuar con ellas, sobre todo acerca de las ilustraciones, que son realmente bonitas. La verdad es que esto es algo que también podemos hacer después de la lectura, y el texto me parece tan bueno que merece la pena ser leído.

Si trabajara con este libro en un aula volvería a elegir la estrategia de lectura, además creo que es lo suficientemente grande como para no tener que escanearlo y proyectarlo. Antes de la lectura establecería un dialogo con preguntas como las que hice en la primera práctica. También jugando con el nombre del gato ¿por qué creéis que el gato se llama así? Pero, dejaría para después de la lectura las preguntas acerca de las cosas que les dan miedo, y si alguien o algo, del tipo de un peluche o un juguete, les ayuda a superarlo. Para terminar, después del dialogo le dejaría tiempo para hacer un dibujo sobre lo que más le haya gustado del cuento. Pienso que podemos extraer información muy interesante de los dibujos que hacen los niños.   

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